
La espera desespera muchas veces porque ves que el tiempo pasa y las cosas no llegan, las personas no llegan, el querer al 100% no llega, las palabras no llegan y el tiempo, el maldito tiempo se va. Y es por eso que toca volver a esperar.
La felicidad a veces se convierte en una cuestión de paciencia, de saber esperar, pero el único problema es que, como dije anteriormente: "esperar" no te asegura nada. Las cosas hay que tomarlas como son, como vienen, como deben ser, nunca forzar.
También existe el temor de que de tanto esperar; las cosas, las los proyectos, la amistad, el amor o las personas nunca lleguen, porque puede pasar, porque todo puede suceder. Pero esperar no significa "no hacer nada", sino que tiene que ver conque ya no tienes más opciones que "esperar". Siempre hay que actuar, ir a por lo que quieres hasta agotar todas las opciones porque las cosas en algún momento tienen que llegar, da igual lo que sea o lo que estés esperando. También puede suceder que la vida te sorprenda y te llegue lo que no estabas esperando.
Y para culminar este escrito me gustaría citar una frase de Forrest Gump "la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar"... pero para eso también hay que esperar.